EXPOSICIÓN AL AMIANTO

“Asbesto” es el nombre de un grupo de minerales que tienen forma de fibras delgadas y largas. Durante muchos años, el asbesto se utilizó en aislamientos, frenos de automóviles, barcos, tejas, telas, tratamientos ignífugos y muchos otros materiales. Sin embargo, desde la década de 1970, prácticamente se dejó de usar porque los científicos descubrieron que estar cerca del asbesto (“exposición al asbesto”) puede causar problemas de salud graves.

¿Qué problemas puede causar la exposición al asbesto? Las fibras de asbesto son muy pequeñas. Cuando estas fibras quedan sueltas en el aire, las personas pueden inhalarlas y llevarlas a los pulmones, donde quedan atrapadas. Las fibras de asbesto atrapadas pueden causar problemas como:

  • Asbestosis: Es la formación de cicatrices en los pulmones, lo cual hace que sea difícil respirar.
  • Problemas en la pleura: Son problemas en la capa delgada de tejido que rodea los pulmones (llamada “pleura”). El asbesto puede causar que se acumule líquido en la pleura o producir fibrosis pleural. Generalmente, la fibrosis pleural no causa síntomas.
  • Cáncer: incluye cáncer de pulmón y “mesotelioma”, un tipo raro de cáncer que se produce en el tejido que recubre los pulmones o en el área del estómago.

Por lo general, para que el asbesto cause una enfermedad es necesario estar expuesto a niveles altos del material o durante mucho tiempo. Muchas personas que están expuestas al asbesto nunca se enferman a causa de la exposición, especialmente si no fuman.

Síntomas

Muchas personas no tienen ningún síntoma hasta unos 15 a 30 años después de la exposición al asbesto.

El primer síntoma suele ser dificultad para respirar, que también se llama “falta de aire” o “disnea”. Al principio, los problemas para respirar solo aparecen cuando la persona está activa y desaparecen al descansar; pero a medida que pasa el tiempo, los problemas duran más y se hace difícil respirar incluso al estar en reposo.

Otros síntomas pueden incluir dolor en el pecho, tos y tos con algún hilillo de sangre.

Pruebas

Es importante determinar cuánto tiempo estuvo cerca del asbesto y cuánto estuvo expuesto. El médico le hará preguntas sobre el tipo de trabajos que ha realizado y también le indicará otras pruebas para saber qué tipos de problemas de salud podría tener debido al asbesto, entre ellas:

  • Radiografía de tórax. Una radiografía de tórax puede mostrar si los pulmones se inflan por completo o si hay fibrosis o algún crecimiento anormal en el pulmón. También puede mostrar si hay líquido o calcificaciones entre los pulmones y en la caja torácica.
  • Tomografía computerizada (TAC). Una tomografía es como una radiografía pero muestra una imagen más detallada.
  • Pruebas de función pulmonar. Estas pruebas miden cómo están funcionando los pulmones.
  • Toracocentesis. Si tiene líquido alrededor de los pulmones, es posible que su médico necesite sacar algo de líquido para realizarle una prueba. Esta prueba se llama toracocentesis. Durante el procedimiento, el médico usa una aguja para sacar algo de líquido de alrededor de los pulmones.

Tratamiento

El tratamiento depende de los problemas que sufra debido a la exposición al asbesto:

Asbestosis

No existe un tratamiento específico para la asbestosis. Las personas que padecen asbestosis tal vez se sientan mejor si hacen rehabilitación pulmonar. En la rehabilitación pulmonar, las personas aprenden ejercicios y formas de respirar que pueden ayudar a calmar los síntomas. Algunas personas con asbestosis grave necesitan oxígeno

Cáncer

Las personas con cáncer de pulmón o mesotelioma podrían someterse a cirugía, o realizarse quimioterapia o radioterapia.

Problemas de pleura

El tratamiento depende del tipo de problema de pleura que tenga. Por ejemplo, si tiene líquido alrededor de los pulmones, el médico podría colocarle un tubo para drenar el líquido. Si tiene una inflamación de la pleura pero no cáncer, es posible que le den un tratamiento con un antiinflamatorio ibuprofeno o el naproxeno.